martes, 9 de febrero de 2010

Rock & Love.

Parte 1 - un tonto en la lluvia

Sentado en algún lugar recóndito fumaba un cigarro en la oscuridad de su habitación,
los stones y sus apuntes les recordaban viejos momentos de incompresion en algún
capítulo de su atolondrada vida. Era momento de tomar profundas desiciones.

En el bus sentada en medio del stress del horario sistemático de una ciudad devoradora, cerrando los ojos trataba de teletrasportarse y sumergirse en las intensas letras de Joy division, una de las más importantes bandas, que surgieron a finales de los setenta en la escena de Manchester.

Ian Curtis murió sumergido en la soledad de su conciencia, pero sus temores e
insoportables sonidos siniestros y gotikos de su talento sobrepasaron los tiempos y
lugares, tan igual como los tiempos que en algún giro de la vida pudieron juntar
estas dos ideas y sabiamente los mantuvo cautivos viviendo recuerdos en común.

Fool in the rain se abrio paso casual y coincidetemente en ambos espacios, él en su
oscuro rincón y ella en el mar de sujetos formalmente trabajadores, ambos espíritus
se conectaron con cada frase de Led Zeppelin. Quedo pendiente una casualidad sin
escrúpulos, balanzas de dolor y esperanzas de energía.



Parte 2 - Disfruta el silencio


Terrible fin de semana, sin ganas de ver las noticias, leer el maldito diario,
sin ganas de trabajar, sin ganas de nada, llamó al trabajo y con una excusa tonta
solicitó el día libre. Durmió todo el día, luego cogió el auto y se fue a relajar en el bar.

Mil chicos paseaban atolondrados buscando un poco de amor sin compromisos, al fondo
de la barra diviso a un joven extraño y solitario, que escribía en una servilleta...
Definitivamente llamó mas que su atención.

Perdido en su tiempo y sin ninguna inspiración decidió alejarse de su banda para introducirse en la profundidad de su ser, pensaba que así podía encontrar letras profundas que algún día alguién pueda interesarse y hacerlo pasar a la inmortalidad, decidió irse. La música no lo inspiraba y ya había tomado lo suficiente para darse cuenta que nada inspirador podía plasmar en esa servilleta.
O derrepente si...

En el camino del silencio, la chica lo detuvo, él le dijo por favor no digas algo que
no entiendas, mejor ve a descansar, estiró cogió su mano y puso con delicadeza la servilleta que decía con letras casi legibles: Enjoy the silence, las palabras son innecesarias sólo pueden hacer daño. Atrás dejó su teléfono.



Parte 3 - Last Kiss


Después de una gran pelea con su novio, decidió abandonarlo para siempre... viajaron juntosde luna de miel, un mes antes de casarse, pero él decidió traicionar al amor y salió en busca de placer, luego de dejarla dormida en el hotel, salió en su auto a dar una vuelta por el boulevard. Escuchaba la letra siniestra de Placebo: Nunca fui fiel, nunca fui de fiar. En el limite de los extremos, por siempre penetrando en tu cabeza, nunca fui agradecido, por eso gasto mis días solo.
Black eyed.

Nunca jamás apareció, nunca más se supo de él, Sarah regreso triste con ganas de matarse, con ganas de escapar, con ganas de encerrarse, no vió a sus amigos, familiares, la verguenza y el pánico la consumian. Decidió suicidarse, tras varios intentos, no tuvo valor, una mañana del mes de febrero su mejor amiga la llamó y le dijo que a Damian lo habían encontrado en su cuarto colgado. Lo único que dejó. una carta para ella.

"Te amé de verdad, y sufrí meses por no tener valor para tocar tú puerta y darte el último beso porque desde antes que aparecieses en mi vida, ya había decidido morir, tu gran amor me dió las fuerzas para por fin ser libre de verdad y poder amarte fuera de este mundo. Te regalo mi insignificante vida..."

En la canción Last Kiss, de Los Doltons que interpretó con pasión Eddie Vedder de Pearl Jam, se recuerdan ámbos y esperan pronto darse el último beso. Los recuerdos siempre quedarán, tan inmortales como las canciones que en determinado momento marcan un instante sublime de comprensión total.



Parte 4 - Covers


Aburrida de acompañar a la superficial amiga Jessica al mall, decidió proponerle ir a un bar a tomar algo y ver si algo profundo podía sacar en ese intercambio de palabras. Al fondo se escuchaba suavemente temas de la famosa banda británica The Cure, coma siguiente le provocó una sensación de placer diferente, mientras
hacía que escuchaba las estupideces de su amiga, lo que realmente escuchaba eran las letras y melodías de Robert Smith. Al final como para caerle bien al bartender, le dijo que buena música, este le dijo justo hoy hay una presentación en el bar de al lado donde un amigo iba a tocar covers de The Cure.

Sin preguntarle a la amiga si quería ir, se fue, a Jessica no le quedó mas remedio que seguirla...

Al ingresar se dió con la sopresa que la banda que cantaba con gran calidad y pulcritud tenía como vocalista a aquel chico intrigante que encontró meses atrás en el bar ese. Lo miró como cuando miras a un idolo de rock y se apasionó escuchando como interpretaba Just like heaven, finalmente el chico al terminar su perfomance
dijo: nunca he dedicado ninguna canción a nadie, pero quisiera agradecer que vinieras, nunca antes te ví por aquí asi que ya debes saber a quién me refieron. Se sintió como un especimen raro que todas miraban asi que jalo fuerte a su amiga y se fue rápidamente.

No durmió sin antes bajarse la canción y escucharla literalmente toda la noche hasta que sus ojos cayeron...


Parte 5 - Autopista al infierno

Highway to hell sonaba a todo volumen en el sencillo coche de Gabriel, luego de una acalorada discusión con su jefe, aprovechó que era viernes y se fue rumbo al festival de rock de Berlín, los tragos flotaban entre sus discos, la marihuana en la mano izquierda y el pie duro en el acelerador. Cantaba y veía como luces en sus mejores efectos los carros que el pasaba con velocidad. Carretera al infierno, le jugó una mala pasada y perdío el control, el auto salió volando de la autopista y se despedazo, salió agonizando por la ventana, el tiempo se detuvo, ya había llegado los bomberos, la gente y con el ojo entre abierto vió que una chica sentada dentro de la ambulancia lo acompañaba.

Durmió por horas, lleno de cables, tubos, cortes, sangre y volteó con las pocas fuerzas que tenía y vió que en su mesa de noche le dejarón la misma servilleta que en algún momento el le entregó a esa chica sufrida, desesperada, que siempre estuvo a su lado siguiendo y sintiendo las mismas emociones de compartir en los mismos momentos de su vida la pasión por la música y el buen rock & roll, la enfermerá se la alcanzó y detrás decía, llevo años persiguiéndote, todavía no vas a morir, ahora te toca a ti buscarme.
Llámame.

El infierno de tú amor.

Cielo nublado y gris, la luz tenue e intermitente... quién sabría si del sol o la luna, más allá no llegaba la mirada, tremenda capa de polución, las calles desoladas y en silencio, al lado una autopista destruida, sin carros en el horizonte, no había ningun rastro de vegetación, ningún maldito jardín, ninguna flor, nada,

los únicos seres vivientes en el oscuro panorama eran los gallinazos y cuervos que sobrevolaban en circulos exactamente encima mio, el clima caliente y fétido me ponía cada vez mas angustiado. Conforme avanzaba me metía cada vez mas al fondo de la cruel fotografía de la desolación, del fin del mundo;

camine, camine, luego corrí, me canse y me senté al frente del malecón donde veía el mar mucho más al fondo y mas lejano de lo que la orilla señalaba, sus aguas turbias y llenas de basura, desperdicio, se retraían y retrocedían cada vez más, pequeños temblores me anunciaban que algo iba a suceder, encima del cielo, más alla de la capa de nubes negras se escuchaban truenos, relámpagos, se escuchaba el rugir del cielo, se escuchaban los lamentos de todos los que en algún momento habitaron aquí.

Me paré y camine mientras la tierra temblaba, me arrodillé mirando la linea entre el mar y el cielo, luego mire al cielo y grité con todas mis fuerzas: ¡Mira tú sabías que todo iba a terminar así! está mierda es la tierra de tus hijos... ¡Si realmente existes llévame lejos de aquí! ¡Y te haces llamar Dios, deja de jugar y poner pruebas, no experimentes más, haz algo... maldición!

Caí rendido con las manos y cara en la sucia arena, y una gran explosión se escuchó al fondo donde mi ojos no llegaban, la tierra empezó a temblar tan fuerte que mis oídos querían reventar, el mar desapareció en el ocaso, luego de que un gran rayo iluminó el cielo, divise en el fondo que una enorme, gigantesca y desesperada ola, se acercaba con violencia a la orilla, a la tierra, hacia mi. Mire atrás, tan atrás como revivir mi pasado y me desplomé sin fuerza alguna, sabía que en segundos iba a desaparecer, por fin iba a morir, quisé disfrutar mis últimos segundos buscando entre las imágenes y huellas que me dejaron los momentos más felices de mi vida.

Cerre los ojos, me metí en el silencio, me llene de paz y empecé a ver algo increíble, vi los ojos de esa niña, vi su infancia llena de dolor, vi las escenas del sufrimiento de haber sido abandonada, haber sido abusada, le arrancarón el alma y la predestinaron a sufrir, miles de imágenes de ellas, en diferentes situaciones, lugares, recuerdos poblaron mi mente, fue chocante, fue horrible, casi al final en los últimos instantes de mi vida, cuando toda la furia de la naturaleza se preparaba para destruir cada pedazo de mi ser, sentí que tomaron fuerte mi mano, ví sus ojos desesperados y clavados como púas en los míos, que me dijeron, dejáme tomarte fuerte y llevarte conmigo.

En ese momento reaccioné me levante, no se si fué un alivio que todo esto haya sido un sueño o pesadilla, no sé si eso fue real y lo de ahora es un sueño. Seguía con angustia y salí a caminar sin poder quitar esa mirada en mis ojos, sus gestos de dolor, de sufrimiento, sabía que esa bella mujer existía y me necesitaba. Sabía que ella me iba a encontrar primero y algo importante iba a decirme. Llegué a casa con esa idea, y empecé a escribir sobre alguién que no conozco, pero se que me gusta, empecé a creer en algo que no entiendo, pero que le tengo fé, aprendí a querer a algo mas que mi soledad, he creado a alguién que me ayuda a amar, que me ayuda a apreciar las cosas mínimas e infinitas de todo lo bello que me rodea.

Aprendí que con amor hasta el infierno es soportable, aprendí que no quiero vivir por mi, quiero vivir y morir por ella. Quiero cambiar todas las historias, quiero confundirme y perderme en una verdadera historia donde solo existes tú.

Si estoy loco pero más real y conciente que antes. Estoy muriendo igual que antes, pero ya nunca más volveré a estar sólo. Te llevaré por siempre en mi recuerdo y borraré tu pasado por mi presente.

miércoles, 8 de abril de 2009

Feliz cumpleaños

Ayer fue un dia público, de esos que no suelo celebrar,
ayer fue un dia mas para el olvido que para el recuerdo,
ayer fue un dia que pasó y se llevo un año mas de historias,
ayer fue un dia especial hasta entrada la noche que se torno esencial.

Ayer tuve una noche privada que celebré exquisitamente en soledad, recordando de manera especial las historias de los años que pasaron pero que nunca jamás olvidaré.

Gracias a todos que sabiendo que no me gustan los formalismos y los actos de gratitud y reconocimiento me saludaron.

Gracias madre te adoro.
Gracias Judith fue grato y divertido recibir tu mensaje.
Gracias Martin y Paco buen almuerzo tuvimos.
Gracias Karla y Joaquin.

Ayer me quede dormido en mis recuerdos escuchando esta canción.


Luz de luna


Misteriosa y sigilosa como el caminar de una hechicera de la noche
perdida en el encanto del amanecer perfecto de una noche de luna llena.

Mágica y sublime como los efectos del reflejo de su centro en el mar,
bailando entre las olas sus colores se dispersan en su tiempo.

Silenciosa y tímida como el rocio que recorre los petalos de la flores
acariciando la naturaleza del paisaje que su luz alumbra.

Ardiente y sensible como su naturaleza mortal de sus noches de pasión
desnudando sus secretos en la cabaña solitaria de su cuerpo.

Dulce y alegre como las melodía de la brisa acariciando el alba
avisando su veloz despedida antes de desaparecer en el ocaso.

Lejana y propia como los sentidos que despierta en todos los seres
inspirando el corazón de los amantes incrédulos que la esperan cada noche.

Eterna y pura como los mas sinceros deseos de una historia que sobrepasa
rebeldemente los tiempos y espacios para formar un amor de libertad.



Dedicada con cariño para la mujer desconocida
que despierta cada noche con su bella aura
mi torpe inspiración y mis pocas ganas de escribir.
Su imagen es sinónimo de paz, amor y libertad.

Para ti Luna.
Siempre serás parte de mi



sábado, 14 de marzo de 2009

La Caleta Vidal

Intro
Creo que la parte mas divertida de tu vida transcurre en la niñez, cuando ves las cosas tan simples, tan fáciles, tan posibles, tan cercana es la realidad a los sueños, que es ahí, en esos lindos recuerdos donde te das cuenta que tan importante fue tu familia (me refiero a todos, completamente a todos), familia de sangre, familia de familias, amigos, conocidos, aquellas grandes personas que ocupan con cariño un lugar en tu corazón, todos los que a lo largo de tu niñez contribuyeron a cumplir todos y cada uno de tus sueños.

Esta historia es una de las más necesarias, porque es aquí donde quiero agradecer a muchas personas y familiares que he dejado de lado por mi tonta actitud solitaria y mi desesperante ingratitud, por no valorar y saber distribuir las prioridades de mi vida en mi corto tiempo. Todas estas personas son y serán las que marcaron todos los rumbos de mi vida. Y a las que siempre recordaré en todas mis historias.

La caleta Vidal
Hace muchos años, cuando nunca escuché hablar de crisis, de problemas económicos, como ahora a esta edad que suele ser un tema común y realmente cansador; hace muchos años, paradójicamente fue la etapa más crítica del país, época realmente dificil donde los problemas profundos de la crisis -que hasta ahora se habla- adoptaron formas desesperadas y aterradoras, fue la época del terrorismo. Hace muchos años los abuelos de la familia, inteligentemente construyeron sus casas de playa al norte de Lima en el km 180, en un hermoso lugar llamado "La caleta vidal".

Recuerdo como esperaba con ansias el verano y a mi querida tía Lucrecia para que nos lleven a la Caleta Vidal (porque mis papás por trabajo casi nunca podían ir), una playa alejada totalmente de la pomposidad, masificación y urbanización de las playas de ahora, en especial las del sur. Una playa donde podías perderte caminando por sus vacías orillas, un lugar donde podías sentirte conquistador y conquistado. Una caleta de pescadores con un mar frio, fresco y tranquilo, donde encontrabas una pequeña bahía de pescadores, muelles singulares, un riachuelo al fondo, atrapada entre cerros donde hace miles de años habitó la cultura Caral (una de las más antiguas de América del Sur), con una pequeña plaza, dos tiendas realmente informales y el pequeño pueblo donde vivían pescadores y campesinos, todo esto con la modernidad que traían las costrucciones de veraneantes, todos en su mayoría limeños que tomaron las zonas frente al mar.


Era un sueño hecho realidad, una playa única donde realmente desarrollé los mejores lazos de familia, es ahí donde conocí el poder, el valor y reconocimiento de la familia Gonzales, eran tiempos mozos, tiempos aquellos donde la familia podía darse el lujo de pasar meses enteros sin pisar un banco, sin hablar de trabajo, de dinero -era una etapa perfecta, todos construyeron sus casas en un mismo bloque, en ese entonces las mas cercanas al mar- los ahora abuelos encontraron el mejor de sus momentos, mis tios y tias hacían y deshacían, organizaban fiestas, reuniones, todo era un reencuentro sincero, todo era como una guardería para todas las generaciones, se encontraban en un sitio tan tranquilo que uno podía pasear, jugar, divertirse, de tal forma que el día y la noche eran lo mismo, uno podía darse el lujo de decir en que casa y con que primos dormir, eran tiempos realmente dichosos.

No me olvidaré cuando llegabamos con mi querida tia Lucre luego de esas dos horas y media de viaje desde Lima, siempre eramos los segundos en llegar porque mi otra tía Maricucha, no se como hacia para estar ahí mucho antes que nosotros, en esos momentos que te morías de ganas de salir, de pasear, pero te tocaba esperar con ansías jugando con los pueblerinos y los pescadores en la pequeña plaza hasta que lleguen tus primos, tus tios y todos tus amigos para organizarnos y empezar a vivir ese verano. Era muy dificil decidir que hacer porque había un sinfin de actividades eran esos veranos largos que se pasaban como se pasa la vida, sielnciosa rápidamente y sin avisarte.


Para no extender mucho la historia, sin entrar en detalles vagos mencionaré las principales actividades que soliamos hacer:

Achicharrarnos en la playa, jugando a creernos grandes surfistas, corretear y atrapar cangrejos, pasear con los pescadores en sus pequeñas lanchas, llorar y rogarle a los chicos que alquilaban caballos para que nos monten atrás, escuchar en el muelle a los pescadores sus historias de demonios y sirenas, recorrer creyéndonos arqueólogos los cerros huaqueando con mi loca prima Melissa y los improvisados osados que caían a nuestra tribu, escuchar las historias de grandeza de mis tios, en especial las bromas y mañoserías de mi tia Maricucha, salir temprano con mis tios a cazar langostas en el riachuelo que desembocaba al mar, saltar al arenal desde el segundo piso a medio construir de las casas al lado de la acequía, desenterrar la puerta y ventanas de la casa de la supuesta bruja que fue tapada sospechosamente por la arena, jugar fulbito o voley con los chicos del pueblo, escuchar las historias del cojo Pepe, de los seres mitologicos que cuidaban las huacas, ufff mil historias todas tan divertidas e interesantes, pero la actividad que mas recuerdo y a modo de ritual es la que siempre hacía al principio y al final del verano, me iba solo al tercer cerro a las espaldas de nuestras casa en lo alto, un lugar donde supuestamente hubo una fabrica de haria, en una parte que estaba llena de piedritas de mar de colores alucinantes, recuerdo que solía coleccionar muchas y las traía a mi casa de Lima donde siempre las terminaban botando, lo que más recuerdo eran las largas horas que pasaba ahi viendo el bello paisaje desde lo alto, a la gente como hormigas dispersas por
la orilla, las lanchas en el medio del océano, el ocaso infinito de la línea del mar, todo el pueblo en movimiento, el paisaje se ponía mas completo en la tarde, siempre me quedaba hasta ver el sunset, cual postal perfecta y luego bajaba con los sentimientos encontrados de pensar que tendré que esperar el verano del siguiente año para regresar a ese mágico sitio, me iba a bañar para luego salir a seguir jugando.


Para mi fue un época muy especial (me sonrojo al contarlo jaja) porque es ahí donde aprendí a besar, jugando la famosa botella borracha con mis primas, primos, amigas y amigos, es ahí donde aprendí a tomar mis primeras dosis de alcohol, gracias a las cuantiosas propinas que me daba mi tío Lino para que tome un vasito de Whisky con él mientras esperaba a sus compadres en la terraza de su casa -en ese tiempo era realmente cruel lo que me hacía beber, más bien ahora extraño esas invitaciones- luego a esa corta edad tuve mi primera borrachera, cuidando a las alcóholicas de mi hermana, mi prima Meli y su amiga Venecia, recuerdo que me acabé todo ese horrendo "Pisco El Conde". Es en esa etapa donde fumé mi primer huirito con mi querido y loco primo Maik -que me dijo una frase que hasta ahora uso y pienso: primo haz lo que quieras en la vida, pero piensa que todo en exceso hace daño- todo era nuevo y casi un tabú para nosotros los mas chicos, luego ampayé a varios de mis tíos prendiendose los suyos caletamente, creo que ahi tuve mi primera pelea (con ring y público) con el pobre lobo (un pequeño pescador, muy buena persona), ni sé porque nos peleamos.

Todos esos recuerdos estan muy presentes como si no fuesen tantos años los que pasaron. Y lo más importante es que así pasen los años, siempre tengo las mismas ganas de regresar, aunque tristemente los tiempos cambiaron, nadie de mi familia conserva sus casas, aunque mucha gente emigró a otros países e hizo de sus preferidas a otras playas, aunque este completamente seguro que ya no reconoceré esas nuevas caras, ni me internaré en esas nuevas historias, siento que ese lugar tiene muchas cosas que contarme y hacerme recordar.
Espero estar pronto en ese sitio que marcó mi vida, espero pronto estar sentado en ese mismo cúmulo de piedritas de colores, en ese tercer cerro atrás de nuestras casas en lo alto viendo, como en antaño, con nostalgía y mucha tristeza el contraste entre ese hermoso paisaje al atardecer y a mi familia y amigos acomodando las cosas en sus carros y camionetas para regresar a la cruda realidad, dejando atrás todos esos cuentos e historias que vivimos en este lugar en común.




Me encantaría en realidad (un poco utópico) recoger otros testimonios y comentarios de gente que intrínsecamente mencionó en esta historia, no saben la alegría que tendría si alguién perteneciente a esta historia revive esos buenos momentos gracias a mi humilde narración. Buscaré en el baúl a ver si encuentro una buena foto para colgar.

Antes de despedirme e ir a descansar voy a desarrollar la dificil tarea mental de mencionar a todas aquellas personas que en esta historia recordé con mucho cariño, (ojo que mi mente ya no da para tanto, así que si en algún momento alguién se vio afectado por no salir, les pido mil disculpas)


Gracias...

Celina, Lucrecia, Lino, Clara, Arnoldo, Reynaldo, Carmela, Maricucha, Jesús, Manolo, Elí, Arturo, Rocío, Marietta, Lalo, Lucho, Marisol, Marcelo, Melissa, Vanessa, Christian, José, Roberto, Alex, Renato, Regina, Natalia, Miki, Venecia, Vanesa, Berenica, Carla, Pepe, Diego, Coco, Valentina, Iván, Liseo, Lidia, Yatón, Lobo, María, el mudo, Koky, César, Danitza, Brenda, Alico, Lila, Melisa, Beto, Iván, y todos los demás.

Les adjunto una canción muy buena que les puede acompañar en la lectura.




martes, 10 de marzo de 2009

Tributo a Jim Morrison


Hace poco estuve en el cementerio de Pere Lachaise un lugar hermoso, gotiko, inspirador, escondido, muy especial, estuve muchas horas escribiendo y escuchando a los cuervos cantar ceremoniosamente, antes de despedirme fui con un grupo de fans a rendir un pequeño homenaje a Jim Morrison. No encontre mejor forma de hacerlo que subir este video a mi blog.


Espero les guste.








lunes, 9 de marzo de 2009

Hasta mañana abuelita

Ayer volví a mi casa, todo fue tan extraño, sentí mucha nostalgia y melancolía de ver y sentir desde el aroma del viejo parque donde jugaba con mis vecinos hasta el silencio de las calles vacias donde muchas noches camine sin rumbo sin ganas de regresar a casa, esta vez era diferente, tenía muchas emociones encontradas y mucha alegría de volver a instalarme con mi familia, todos los seres queridos que abandoné muchas veces en mis locas travesías y viajes.

El regreso fue inesperado porque sabía que mis padres y mi pequeña hermana habían viajado todo el fin de semana. Solo estaba mi linda abuela y mi nana, dos personas muy especiales que marcaron grandes etapas en mi vida, muchas veces ambas mujeres se batieron en sus deberes para cuidarme y educarme como mi propia madre.

Luego de dejar todos mis paquetes, maletas y cajas fui directamente al cuarto a hablar con mi abuelita, una mujer increíble, mientras mi adorable nana me preparaba una comidita. Al verla me entró tanta nostalgia de ver la alegría y emoción en su tierna mirada, que se me escaparon muchas lagrimas, como cuando ves alguién que creías que no volverías a ver porque tu viaje lamentablemente emprendió otro rumbo, tal vez porque llegaría demasiado tarde, o tal vez porque sentía con rabia que esa mujer acabada en sus años mozos dio tanto por nosotros que nunca jamás con todo lo que hice y haga podré retribuirle tanto amor, tanta dedicación y tantas enseñanzas de vida a esta noble persona, igual me sentí que habia llegado tarde y la abrace como nunca, senti su emoción, su alegría y le dije: abuelita no sabes cuanto te he extrañado, asi que he venido a quedarme y verte en cada momento. Ella sonrió con una franqueza y cariño indescriptibles y luego tuvimos unas largas y divinas conversaciones. Me contó sobre los últimos libros que acababa de leer, que me los había guardado hace tiempo, me contó de como extraña a sus nietos, Sebastian y Esteban que viven con mis tios en Sydney, me contó sobre la vida y la muerte, sobre sus sueños, sus miedos y tristezas. Cada historia y palabra que decía, notaba un esfuerzo considerable entre la mente y su cuerpo que me golpeaban fuertemente, pero tenía tantas ansías de hablar conmigo que entendí que todas esas palabras tenía que decirlas ese preciso momento, tal vez jamas vuelva a escucharla tantas horas, pero estoy seguro que esas palabras aquella noche entraron en mi alma, y mi corazón me dijo que cada instante que pasé en esa casa lo voy a dedicar para aprender y entender todas las cosas que ella quiere compartirlas con quienes ama, que dejarlas en el viento.

Esa noche aprendí que no necesitas regalar nada más que una sonrisa franca y sincera, mucha paciencia y tiempo para pasar un momento inolvidable.

Gracias querida abuelita, hasta mañana. Te quiero demasiado.